jueves, 12 de enero de 2012
Juegos
lunes, 9 de enero de 2012
El coro
Un grupo de niños de un coro come silenciosamente el menú del día en un restaurante. Cuando están terminando, alguien del local le pregunta al hombre mayor que les acompaña si podrían cantar alguna canción y él, humilde y orgulloso a la par, pide a cambio una copa de coñac. Le sirven la copa, todo el mundo deja de trabajar, los niños cantan y la concurrencia enmudece maravillada. Después llegan los postres, pero la mayoría de los chicos dejan intacto el helado que les corresponde, para cuidar la garganta, supongo.
miércoles, 4 de enero de 2012
Clases
domingo, 18 de diciembre de 2011
Prejuicios
viernes, 9 de diciembre de 2011
Contrastes
lunes, 28 de noviembre de 2011
La frontera imaginaria
Una mujer pide limosna a la entrada de una cafetería, por Alonso Martínez. A su lado hay varias bolsas con sus pertenencias, lleva colgado un cartón con algún texto escrito sobre su desgracia y se acerca con un vaso de plástico a los clientes y transeúntes. La que debe ser la jefa sale de la cafetería y le pide que se aleje. Regatean sobre lo que puede considerarse una invasión del acceso al local: un paso más atrás, otro, de lado. La mendiga opta por sentarse contra la pared pero la otra le explica que eso también es su zona ya que invade la fachada. Se mueve con sus bolsas a una farola que hay enfrente y vuelve a su tarea. Sin embargo la jefa aún no está conforme y, marcando una línea imaginaria del vaso a la puerta, le señala el punto hasta el que puede extender el brazo con el vaso de plástico.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Pum!
En el Cash Converter un chico trata de vender un rifle de aire comprimido pero no se lo pueden comprar. Es un tipo de productos que no admite la politica de la empresa, así que solo puede vender una Dremel que lleva también. Sale otro dependiente joven, de rasgos orientales, y lo flipa con el rifle, le encanta. El compañero le dice que se lo compre de forma particular, esta muy bien de precio. Él lo sopesa, se pone a apuntar a una pared, jugando, en plan cazador o a lo Taxidriver. Entra el jefe, le ve y le regaña: “por favor, que aquí hay gente”. El chico solo apuntaba a una pared pero baja el rifle y la cabeza inmediatamente. Eso sí, en cuanto el jefe se da la vuelta le apunta y dice “pum” muy bajito, sonríe y devuelve el rifle al dueño.